Acerca de Mí

Detrás de las Palabras

Hola, soy Jorge.

No deseo hacer de este espacio una disertación para convencerte de que leas mis cuentos. Más bien, quiero agradecerte por haber llegado hasta aquí, a este pequeño rincón donde puedo mostrarte quién soy de una manera menos literaria y un poco más personal.

Me considero un escritor amateur, aunque a veces pienso que esa palabra se queda corta. Escribir no es simplemente algo que hago en mis ratos libres, ni una afición que practico cuando tengo tiempo. Es algo que necesito hacer.

Un día, sin aviso ni permiso, descubrí que mi cabeza estaba demasiado llena de escenas, personajes, conversaciones y lugares que no existían en el mundo real… al menos no todavía. No recuerdo exactamente cuándo comenzó a suceder, pero llegó un momento en que necesitaba sacar todo aquello de mi cabeza. Así que empecé a escribir. A darles forma a esas ideas, a ponerles voz a esos personajes y, de alguna manera, a descubrir qué tenían que contarme.

Escribo porque me ayuda a entender lo que pienso, lo que siento y lo que me intriga del mundo. Me interesan esas cosas que a veces cuesta explicar en una conversación: lo ambiguo, lo incómodo, lo que permanece oculto incluso para nosotros mismos. A veces escribo para recordar; otras, para imaginar futuros posibles. Y muchas veces, simplemente, para darle salida a emociones que no sabría expresar de otra manera.

Escribir para mí no es un pasatiempo ni una simple afición: es una necesidad vital.

No tengo un género favorito al que quiera limitarme. Hay historias que me llevan hacia la ciencia ficción, otras hacia el misterio, la fantasía o los rincones menos agradables de la naturaleza humana. Algunas nacen de una pregunta, otras de una imagen que no consigo quitarme de la cabeza. Lo único que tienen en común es que, por alguna razón, sentí la necesidad de contarlas.

Tampoco busco verdades absolutas ni respuestas definitivas en mis cuentos. Me interesa más provocar algo: una emoción, una sospecha, una pregunta que se quede contigo después de cerrar la página. Si alguna de mis historias consigue que algo se remueva dentro de ti, aunque no sepas exactamente qué, entonces habrá valido la pena escribirla.

Y aunque escribir suele ser un ejercicio bastante solitario, hay algo especial en pensar que alguien, en algún lugar, puede encontrarse con uno de estos mundos que antes solamente existían en mi cabeza.

Gracias por estar aquí. Por leer. Por acompañarme, aunque sea unos minutos, en este ejercicio íntimo, a veces torpe, pero siempre honesto, de intentar poner en palabras todo lo que bulle dentro.

Jorge C. Reyes C.